Master Class del Instituto de Cine de Madrid: Nacho Vigalondo
Merece la pena, de verdad.
Nacho Vigalondo – Master Class 20 Diciembre from Instituto del Cine Madrid on Vimeo.
febrero 16th, 2011, posted by admin
Merece la pena, de verdad.
Nacho Vigalondo – Master Class 20 Diciembre from Instituto del Cine Madrid on Vimeo.
febrero 16th, 2011, posted by admin
Recientemente he recibido ejemplos de lo que es ser un profesional y lo que no.
Tribanda
En la Fnac me compré la tercera temporada de una serie en DVD. Pues bien, el quinto y último disco estaba dañado. Me daba errores de reproducción. El paquete ya estaba abierto, así que no lo podía cambiar. Así que decidí enviar un email y probar suerte con la distribuidora de la serie en el Estado español, Tribanda. Envíe el correo exponiendo mi problema un sábado, día festivo, y el lunes antes de las 10.00 horas ya tenía una respuesta. Me decían que si bien era un error que nadie más había reportado, no tenían ningún problema en mandarme otra copia del DVD que yo tenía defectuoso (un disco, además, que ellos mismos habían comprobado que no tenía errores), por correo ordinario y completamente gratis. En tres días, llegó a mi casa y funciona a la perfección.
Deusto
Con motivo de mi investidura en la universidad había que rellenar unos papeles explicando la intención del alumno de ir al acto. Tras recibir los papeles, la universidad se encargaba de enviar dos invitaciones a cada alumno para que pudiesen ir acompañados. A mí, en vez de enviarme dos, me enviaron una. Entonces, llamé para reclamar. La persona que me atendió juraba y perjuraba que aquello que yo contaba era muy raro y que la universidad había metido dos invitaciones en cada carta. Después de insistir, me indicaron que recogiese la segunda invitación el mismo día de la investidura, pero aunque pregunté, no me dijeron dónde me la iban a dejar. Eso sí me indicaron que ni se me ocurriese aparecer con tres personas. Es decir, no se fiaban de mi palabra y pensaban que les intentaba engañar. Pero, ¿cómo puede ser que un trabajador no contemple que ha hecho algo mal y echar la culpa al afectado? ¿Es el mundo al revés? Después de dos semanas muy cabreado, al final gracias a una amiga y a otra trabajadora de Deusto conseguí mi segunda invitación. Seguro que mi familiar lo agradeció. (¡Gracias!)
¿Con qué os quedáis?
febrero 9th, 2011, posted by admin
Andreu Martín (Guión), Sagar Forniés (Dibujo): Dimas, Astiberri Ediciones, Bilbao, Rústica con solapas. Color. 152 páginas. ISBN 978-84-96815-96-4.
Un mal día lo tiene cualquiera. Podría ser ésta una de las primeras ideas que se nos viene a la cabeza a la hora de leer Dimas de Andreu Martín y Sagar Forniés. Un comercial vuelve hacia casa después de una dura jornada de trabajo, cuando Nadia, una prostituta, le pide hacerse cargo y salvar a su hijo. El pobre Dimas se ve envuelto en una historia de violencia, corrupción y prostitución. Todo sin desearlo.
Los autores nos muestran una obra con claro estilo de las novelas o películas negras, donde la construcción de personajes huye de los extremos de la bondad y la maldad y se quedan en la mitad, en ese gris y ambiguo mundo. Dimas lleva una vida honrada pero aún mantiene contactos de su época de ladrón y expresidiario. Nadia, desde el principio, rompe con el prototipo de prostituta y madre desbalida al hacer frente a los hombres del señor Blay, su carcelero. Construyen una historia llena de velocidad, con escenas violentas, de sexo explicito y personajes que se pasan el día diciendo palabrotas. Del mismo modo, se construye un personaje principal que inevitablemente está abocado al fracaso. Read the rest of this entry »
febrero 2nd, 2011, posted by admin
Un barrio de Donostia puede tener una frutería, una taberna, una supermercado, un quiosco, una plaza… Puede contar con todos ellos y también puede que le falte alguno de estos elementos, sin dejar nunca de ser barrio donostiarra. No obstante, no estoy seguro de que lo mismo ocurra con la Tamborrada, puesto que es algo que da vida al barrio.
Diría, incluso, que conformar una compañía que marcha el día 20 de enero es algo imprescindible para configurar un barrio en Donostia, de la misma manera que los municipios de Euskadi se han configurado históricamente con cuatro pilares básicos: un frontón, una plaza mayor, una casa consistorial y una iglesia.
Uno de los barrios más jóvenes de la ciudad como es Riberas de Loiola, que acogió a sus primeros vecinos en el año 2006, no tardó más que tres años en sacar su propia compañía y demostrar su identidad dentro de la ciudad.
Este año nacen cuatro nuevas tamborradas: Donosti Cup (Amara), Lizeoko Gaztekide Danborrada (El Antiguo), Txirain (El Antiguo) y Aitor Ikastolako Gurasoak (Egia). Cuatro compañías que, aunque no coinciden con el nacimiento de un nuevo núcleo urbano, sí responden al deseo de reforzar o reiterar su identidad como asociación o grupo vinculado a un barrio. Desean aportar a esas 111 compañías que alegran la fiesta y pertenecer a esas 12.090 personas que en algún momento del día 20 se quitarán el sombrero o el gorro de cocinero para interpretar la Marcha de San Sebastián.
Los vecinos de los futuros barrios de Morlans, San Bartolomé, Auditz Akular y Txomin, si algún día consiguen construirse y finalizarse, deberán afrontar una prueba más para ser reconocidos, para disponer de una identidad ciudadana. Sus tambores deberán sonar el día de San Sebastián, al tiempo que sus barriles deberán efectuar la réplica.
Publicado originalmente en el Noticias de Gipuzkoa el 19 de enero de 2011
enero 19th, 2011, posted by admin
He solido decir en innumerables ocasiones que dar la palabra a un tonto es muy peligroso, porque habla. Generalmente, la audiencia no sabe que quien habla es tonto, y se cree que por el hecho de que el tonto tiene la palabra es listo e, incluso, un líder de opinión. Y he aquí el mayor peligro de todos, cuando las ovejitas del corral siguen a un tonto. Conclusión de la historia: todos caen por un precipicio. Imaginad que un tonto es un cargo en un partido político. Imaginad que llega a una cuota de poder. Imaginad que controla las finanzas de un país o que llega a ser presidente. Acojonante.
enero 12th, 2011, posted by admin
Durante la carrera, en casi todas las asignaturas hicimos una presentación de algún trabajo que habíamos de realizar, tanto en grupo o en solitario. En el último curso, las presentaciones pasaron a llamarse defensa. En definitiva, había que defender el trabajo realizado delante de la clase y responder a las preguntas o comentarios planteados por los profesores y estudiantes. En algunos casos te pillaban con los pantalones bajados y no te quedaban más cojones que inventarte algo o sacártelo de la manga. Y, a veces, hasta reconocer que te habían pillado.
Independientemente de esto, había alumnos que más que comentar, iban a joder. Yo he visto trabajos excelentes, recibiendo pedradas de algún alumno, que el único objetivo que tenía era desmerecer el trabajo de la personas que estaban haciendo la defensa, para ensalzar el suyo propio. Ahí sí que había que hacer una defensa. Se habla de sociedad competitiva y de la necesidad de hacerle frente. Quizá, el objetivo de la universidad era ver cómo se enfrentan dos tiburones y a ver quién sale con vida. ¿Pero y los que no son tiburones por qué tienen que soportar que les jodan un curro por el cuál han trabajado mucho? Y quienes siendo tiburones y no quieren participar en esa competición absurda, ¿por qué han de enseñar sus dientes?
A los que buscan beneficiarse de la desgracia ajena, ¡que les den por saco!
enero 10th, 2011, posted by admin
Recientemente me he visto en la necesidad de activar la función de múltiples blogs que se incorporó al sistema WordPress a partir de la versión 3.0. Dicho de otra manera, activé para unos amigos en su web la opción de crear subdominios en el que WordPress estuviese instalado. Para ello, dado que nunca lo había hecho, busqué en Google alguna guía que aclarase qué es lo que hay que hacer. A pesar de seguir las guías y otros post que había consultado, no conseguí mi objetivo. Por eso, he decidido escribir la manera correcta en la que se ha de llevar a cabo esta operación. Para llevarlo a cabo, he seguido las indicaciones del Codex de WordPress, concretamente, el apartado de creación de una Red en WordPress.
enero 2nd, 2011, posted by admin
Sujeto A: Hola
Sujeto B: Hola, ¿qué hay?
A: Bien, aquí, sin más.
B: Te quería comentar una cosa.
A: Dime.
B: Te quería decir que me caes de puta madre.
A: Ah, vale. Gracias.
B: Sí, tío. Me gusta mucho que seas crítico con lo que te parece inadecuado. Sobre todo, me gusta tu sinceridad.
A: Entonces, te tengo que decir una cosa. Pienso que habitualmente patinas.
B: ¿Cómo?
A: Sí, que eres un inútil. Que crees que haces las cosas bien pero la lías.
B: Bua, me decepcionas. No me esperaba algo así de ti. No eres como yo pensaba. Estás muy equivocado, no quiero saber nada más de ti.
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Cosas de la vida.
diciembre 9th, 2010, posted by admin
“Me pareció oír el grito susurrado: ¡El horror! ¡El horror!”. Así fue como Marlow compartió los últimos momentos de Kurtz después de haber viajado por serpenteantes ríos, atravesado el oscuro corazón africano y haber padecido calor y hastío. Después de todo aquello, resultó que el hombre al que buscaba, el hombre que justificaba su viaje, había muerto. Mientras Kurtz exhalaba su último aliento, Marlow pudo haber pensado que su recorrido había sido baldío, vacío o que, quizá, llegados a este punto, su vida no tenía sentido alguno. Que su destino y su viaje habían sido, cuanto menos, absurdos. Pudo haber pensado entonces, cuando alzó la vista y miró alrededor; o cuando la desvió hacia el cielo para ver la tenue luz de la luna, que él no era un héroe literario. Que no tenía sentido que alguien relatase una travesía estúpida como aquella. Pudo haber imaginado, del mismo modo, que personas como el náufrago Crusoe, el atormentado Frankenstein, un enamorado Jonathan Harker, un aventurero llamado Sinbad o simplemente un anciano marinero, tendrían una historia más enriquecedora que contar. Pudo haberlo pensado. Pudo haberlo imaginado, pero quién sabe si lo hizo.
La luz intentaba abrirse paso por las raídas cortinas de felpa que eran lo único que separaba el mundo salvaje, agreste y urbano al mismo tiempo, del habitáculo. El señor Lugan dormía en una pose un tanto extraña. Un pequeño maletín reposaba sobre sus rodillas y, encima, descansaba su pelirroja cabeza. No parecía el comerciante que afirmaba ser; no parecía para nada un vendedor de automóviles. Viajaba en el tren con el objetivo de entrevistarse con la compañía más grande del mercado. Su meta era fusionarse con ella y poder comprar unas pieles que harían feliz a su mujer. “Todo sea por complacer a la familia”, solía decir con una sonrisa, enseñando su amarillenta dentadura.
La luz había desistido en su empeño. Ya no luchaba con las polvorientas cortinas, así que las aparté y observé el paraje más desolador que jamás he visto. Había comenzado a llover. Poco quedaba para llegar a nuestro destino. Los edificios se observaban a kilómetros de distancia. Las chimeneas de ladrillo doblaban en altura al edificio de mayor envergadura. Eran moles de piedra que deseaban abalanzarse sobre nosotros. La oscuridad de las nubes cada vez me asustaba más.
Empecé a sudar y deseé que el señor Lugan despertase de sus ensoñaciones para que me ayudase en mi pesadilla. Deseé que hubiese corrido las cortinas y hubiese apartado de mí esa desoladora visión. No podía dejar de mirar, era como mirar al vacío desde un altura pronunciada. No se veía el fin. Edificio tras edificio, y con ellos, vidas innumerables. Historias de todo tipo. Viajes en abundancia. Muchas por cada bloque de hormigón. Demasiadas.
La lluvia se hizo cada vez más intensa. Parecía que el cielo iba a tragarse todo aquel desolador paisaje. Ojalá lo hubiera hecho.
Mi compañero de habitáculo despertó justo antes de que aquella oscuridad me tragase a mí también. Posó su mano izquierda en mi hombro y consiguió liberar mi mente. Conseguí apartar la mirada, para dirigirla al suelo después. Allí estaba el libro que había estado leyendo. Lo recogí y froté con mis manos su portada. El corazón de las tinieblas ponía en relieve. Miré a mi recién conocido amigo y pensé si no era él una versión menos oscura de mí. Un hombre que conocía mis más oscuros sufrimientos y al que no necesitaba contar nada. Consideré, a su vez, que la historia de un vendedor de autos no era una historia tan común como podía haber pensado, y que todas aquellas historias que habitaban en los bloques de hormigón, esas historias a las que yo tenía tanta aversión, tenían un lugar en este mundo, en este paisaje. Que eran un paso en un viaje.
Habíamos llegado y no me había dado cuenta. El señor Lugan bajó antes que yo del tren y se despidió no sin antes recomendarme unas buenas cafeterías de la ciudad. Eran tres los escalones que abrirían el paso de una nueva vida. El primero lo bajé con facilidad. Al posar el pie en el segundo noté la lluvia en mi cara. Al llegar al tercero me dispuse a completar mi viaje y afrontar mis miedos. Llegué al andén y susurré: “¡El horror! ¡El horror!”.
Lo siguiente que recuerdo es cómo me adentré en las oscura vida de Manchester. En un nueva aventura en el viaje de la vida. Un viaje en soledad, a través de Gran Bretaña, para encontrarme a mí mismo. Un viaje que quizá no merezca ser relatado.
diciembre 5th, 2010, posted by admin
Yo era un zote en matemática. Recuerdo que el primer semestre de 2º de Bachiller en la ikastola obtuve un 0 como una casa en esta asignatura. Así que, muy prudentemente, me apunté durante las navidades a una academia que me había recomendado una amiga. Y en la recuperación saqué un 10, que contabilizó como un 9, porque era una recuperación, precisamente. A partir de aquel momento, empecé a entender mejor las mates, con la ayuda de la academia claro, y percibí que el profesor me hacía más caso y estaba más dispuesto a ayudarme que cuando sacaba 0.
Y ahora que lo recuerdo, pienso que hubiese sido más productivo que hubiese invertido en mí el tiempo cuando no entendía las operaciones nunca, que no cuando las comprendía casi siempre. A parte del dinero que me hubiese ahorrado en la academia, creo que hubiese sido un trato mucho más equitativo por su parte para con todos los alumnos. Y he aquí donde viene mi reflexión.
La persona tiene una potencialidad que puede desarrollar (o no). A algunos les cuesta más desarrollarla y a otros menos. Me parece un contrasentido ayudar al que le es fácil y putear al que lo tiene difícil. ¿No es mejor ayudar al que saca un 3 a que saque un 5; en vez de colaborar a que el que saque un 9, saque un 9,5?
Si logramos que los que ya están potenciados (incluso por sí mismos) sean todavía mejores creamos una brecha en la sociedad que me acojona. Los mejores, si tan buenos son, serán capaces (sí quieren y sin que nadie les presione para ello) de llegar hasta donde quieran. Qué ganas de hacer superhombres tiene la gente, hostia.
¿Pero a que es guay ser el mejor y estar entre los mejores, eh? No te jode… Odio la educación que he recibido y la que todavía se fomenta por ahí, hasta en ámbitos universitarios.
octubre 27th, 2010, posted by admin
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